
Abrir un negocio nunca es fácil, y abrir una pizzería no lo es menos. Hay muchos elementos a tener en cuenta, desde la ubicación hasta el tipo de producto. Aquí tienes una lista con algunos consejos para estar preparado antes de embarcarte en esta aventura
Estudia el mercado
En primer lugar, es esencial hacerse una idea clara de la situación en la que quieres situar tu empresa. ¿Qué ofrecen nuestros competidores? ¿Qué tendencias están de moda? ¿Cuáles son los temas críticos del sector? ¿Qué perspectivas tienen quienes abren una pizzería en este momento? ¿Hay concesiones a las que puedas recurrir? Estas y muchas otras preguntas es esencial que te las plantees lo antes posible, para que llegues con las ideas claras a definir tu idea de producto.
Definir el tipo de producto
¿Restaurante o comida para llevar? ¿Pinsa romana o napolitana tradicional? ¿Más tipos de masa o sólo una? ¿Menú amplio o pocas opciones y sólo de temporada? Imaginar la pizzería de nuestros sueños es sin duda uno de los mejores momentos, y es importante tener las ideas muy claras sobre el tipo de producto que queremos ofrecer para diferenciarnos de la competencia, expresar nuestra idea de la pizza y, sobre todo, definir un plan de negocio lo más realista posible.
Haz bien las cuentas
Un aspecto fundamental y no siempre tan obvio es hacer bien los cálculos sobre lo que es factible o no con el presupuesto disponible. Los gastos no previstos o a punto de aumentar en un abrir y cerrar de ojos están siempre a la vuelta de la esquina, y el asesoramiento adecuado puede salvarte la vida, también a la hora de averiguar concesiones y recaudar los fondos necesarios. Abrir una pizzería puede variar mucho en cuanto a costes de puesta en marcha y gastos fijos, así que no te desanimes, sino haz un cálculo realista de lo que puedes permitirte y lo que no, empezando por el equipamiento.
Encuentra el equipo adecuado
El horno y la amasadora son esenciales, y no hay que escatimar en ellos. Pero, ¿dónde comprarlos? ¿Conozco a alguien que pueda suministrar herramientas de calidad a un precio asequible? ¿Y qué tipo comprar? No debes tener prisa cuando se trata de equipamiento, así que es muy importante que te tomes tu tiempo y te permitas evaluar distintas alternativas
Elige el lugar
Una ubicación equivocada puede suponer la ruina para una pizzería, del mismo modo que la ubicación perfecta puede hacer por sí sola la mitad del trabajo. A la hora de elegir dónde abrir una pizzería, es importante hacer un razonamiento realista que tenga en cuenta nuestro tipo de pizza y los tipos de clientes que esperamos para nuestro establecimiento. Por ejemplo, si queremos abrir una pizzería por porciones, sin duda tiene más sentido ubicarla en una calle transitada, quizá cerca de paradas de transporte público, que en una zona residencial.
Comunicación
Incluso antes de abrir las persianas de tu local por primera vez, sería muy útil tener ya una idea de cómo pretendes configurar tu comunicación, y no sólo para comunicar la apertura al público. Cuanto antes definas claramente qué tipo de mensaje, sentimiento y atmósfera quieres comunicar, más fácil te resultará coordinar el mobiliario, las comunicaciones oficiales y los gráficos en consecuencia. Como suele decirse, sólo tienes una oportunidad de causar una buena primera impresión.
Materias primas
Pizzerías de todo tipo abren y cierran todos los días, y una cosa que debería sobrar -pero que a menudo no se dice- es que para durar años y décadas es esencial hacer una buena pizza. Los clientes son mucho más conscientes y están más acostumbrados que antes a juzgar la calidad de lo que comen, por lo que es esencial ofrecer un producto impecable utilizando productos de calidad -quizá locales y de km.0- y trabajar duro para encontrar una masa que satisfaga plenamente. También aquí la consigna es la paciencia: para encontrar los proveedores adecuados, para elegir los mejores ingredientes, para perfeccionar tu masa, aunque para la harina estamos seguros de que elegirás Le 5 stagioni.
Elige bien a tu personal
Elegir cuidadosamente a tu personal, motivarlo y crear con él un ambiente relajado, de confianza mutua y de compartir, es fundamental para ofrecer a los clientes un entorno en el que disfruten pasando el tiempo. Si ante todo comer es una experiencia, es importante que sea una experiencia positiva en todos los aspectos, no sólo en la calidad de la comida ofrecida. Por tanto, es necesario contar con personal cualificado, pero también caracterizado por la relación con el cliente.
Cuando entrevistes al personal, presta atención a aspectos como la amabilidad, la humildad, la atención al detalle y la empatía.
Comprende cómo quieres gestionar las entregas
Como hemos explorado en este artículo, no todas las plataformas de reparto de comida son iguales: hay muchas alternativas, y deben adaptarse a la situación del propio mercado. No hay que subestimar este aspecto porque, presupuestos en mano, cada vez es más frecuente que nuestros clientes no vengan físicamente a nuestra pizzería. No sólo hay que confiar en el tipo de servicio, sino también en el tipo de experiencia que queremos ofrecer, aunque sea a domicilio: la atención a los detalles, como ofrecer tu producto en envases estéticamente agradables y quizá compostables, puede marcar la diferencia.
Prepárate para lo inesperado
Este es quizá el consejo más importante, aunque el menos concreto: podemos intentar organizarlo todo, estudiar el mercado con gran detalle y tener de nuestro lado ingredientes de primera calidad. Sin embargo, siempre hay algo que puede salir mal y pueden surgir problemas críticos que no habíamos previsto. Es importante ser consciente de ello y tener la actitud mental adecuada de tu lado para ser flexible y adaptarte a las situaciones. Con esta actitud, cada dificultad puede convertirse en una oportunidad para mejorar y reinventarnos, una oportunidad, al fin y al cabo, para crecer junto con nuestro negocio.